martes, 19 de febrero de 2008

La Leyenda De Sessa

LA LEYENDA DE SESSA
JUAN GUIRADO GRANADOS, 2.000
juanguirao@latinmail.com

En el principio era el Verbo y el Verbo era en Dios, y el Verbo era Dios . Esto era en el principio, en Dios, y el monje fiel debería repetir cada día con salmodiante humildad ese acontecimiento inmutable cuya verdad es la única que puede afirmarse con certeza incontrovertible.

Así comienza la novela del italiano Umberto Eco El nombre de la rosa. Desde la más remota antigüedad hasta ahora, la explicación de lo que nos rodea, del mundo que conocemos se ha intentado explicar de todas muchas formas posibles. Los científicos han intentado hacerle ver a las personas sus teorías para explicar fenómenos que se escapan un poco del entendimiento humano y casi siempre han chocado con algún muro que les impedía expresarse con entera libertad o con otros problemas aun peores, poniendo en peligro sus vidas por lo que defendían. Los matemáticos, físicos, químicos y demás científicos se las han tenido que ingeniar como han podido para dar a entender sus teorías y experimentos, y también para sobrevivir, ya que no todo el mundo podía vivir sin trabajar.

La historia está llena de personajes que se las han tenido que ingeniar para salir adelante, simplemente para sobrevivir o para dar a conocer en público sus conocimientos. Hay muchísimas anécdotas respecto a la picardía, por llamarlo así, de los científicos para intentar expresar lo que pensaban. Aquí comentaré algunas conocidos y otras no tanto, como por ejemplo, la forma que tenían de enseñar la diferencia entre el número 90 y el 30 los árabes.

Las primeras máquinas de calcular que existieron fueron las manos y en ellas se basaban los calculistas, matemáticos y demás científicos para realizar sus cálculos, aunque algunas culturas disponían de tablas, ábacos o sistemas de cuerdas anudadas, por ejemplo.

El número 90 y el 30 eran representados de la siguiente forma:



El 90, por su gesto, representaba frecuentemente el ano (y por extensión el trasero) en el lenguaje popular. Un comentarista de textos seculares árabes y persas, Ahmad al-Barbir al-Tarabu-lusi, en uno de sus escritos cuenta que para que sus alumnos recordaran bien los gestos que corresponden a los números 30 y 90, les comentaba lo siguiente:

“Cierto poeta se mostró muy sutil en un epigrama contra un bello adolescente llamado Khalid, diciendo que éste acostumbraba a salir con una fortuna de 90 dirhams y a volver sólo con la tercera parte”. El tal Khalid era, en efecto homosexual.

De esta forma tan sutil se intentaba que los alumnos aprendieran a memorizar, realizar y no fallar en los cálculos que hacían. Cabe decir que en la Edad Media, realizar estudios sobre la multiplicación y la división era tremendamente difícil y había que asistir a la universidad y asistir a clases como si en nuestros tiempos quisiéramos realizar estudios de tercer grado, los misterios del cálculo solo estaban destinados a unos pocos que se podían permitir el lujo de estudiar, aunque los buenos calculistas trabajaban de eso, de calculistas, para comerciantes y personas adineradas, que les controlaban sus ganancias o pérdidas, como lo fue Fibonacci (Leonardo de Pisa 1180-1250) o Cardano(1501-1576), que además de sus estudios en diversas áreas delas matemáticas, tenían un trabajo que era el que alimentaba a sus familias. La vida de Cardano es muy interesante y su lectura es muy recomendable, al igual que la de otros matemáticos, que tuvieron que dedicarse a otros trabajos para poder sobrevivir (Cardano era también médico), como por ejemplo Kepler(1571-1630) que hacía pronósticos astrológicos para poder vivir aunque su verdadera pasión era la astronomía, como todo el mundo sabe, universales son sus LEYES. Se cuenta que para la realización de la fiesta de bodas de su segundo matrimonio, fue a visitar a un vendedor de vino y le encargo dos toneles de vino, pero cual fue la sorpresa para él que vio que a dos toneles de diferentes formas, el bodeguero, realizaba el mismo sistema de medición, introducía en el una varilla y según la marca que alcanzara así le cobraba por el vino que contenía ese tonel, pero lo raro era que usaba la misma varilla para todos los toneles. Kepler realizó un pequeño estudio sobre volumen de sólidos, acercándose al llamado Método Exhaustivo, ya comentado y usado por Arquímedes antes que él y antes que Arquímedes Eudoxio.

Conocida es también la ayuda que realizó Gauss a una asociación de viudas, que se había quedado casi sin fondos para pagar las pensiones y le pidieron ayuda a Gauss, para que con sus conocimientos las ayudara en la Bolsa a conseguir dinero. Todos salieron ganando incluso Gauss que aumentó su considerable fortuna todavía más, ya que las inversiones que les hizo a las viudas las realizó él también por su cuenta.

Pero la mayor muestra de ingenio y picardía es la siguiente historia, conocida por todos, la Leyenda de Sessa.

LA LEYENDA DE SESSA:

Para demostrar a sus contemporáneos que un monarca, por muy poderoso que fuese, no es nada sin sus vasallos, un bramán hindú llamado Sessa inventó un día el juego del ajedrez (hace ya bastantes siglos). Cuando presentaron dicho juego al rey de las Indias, éste quedó tan maravillado por su ingenio y por la variedad considerable de combinaciones posibles que mandó llamar al bramán para recompensarle personalmente.

“Por tu relevante invento, quiero recompensarte, le dijo el rey. Elige tú mismo la recompensa y la recibirás enseguida. Soy lo bastante rico y poderos para cumplir el más loco de tus deseos.”

El bramán le pidió al rey un poco de tiempo para meditar su respuesta. Al día siguiente sorprendió a todo el mundo con la increíble modestia de su petición.

“Mi buen soberano, querría que me dieses todos los granos de trigo que cupiesen en las 64 casillas de mi ajedrez. Un grano para la primera casilla, dos para la segunda, cuatro para la tercera, ocho para la cuarta, dieciséis para la quinta y así sucesivamente. En resumen, querría que pusieran en cada casilla dos veces más granos de trigo que en la anterior”.

“¡Cómo puedes ser tan tonto que pides algo tan modesto!, exclamó el rey sorprendido. Podrías herirme con un deseo tan indigno de mi benevolencia y tan despreciable en comparación con lo que te podría ofrecer. Pero, sea si tal es tu deseo, mis servidores te llevarán tu saco de trigo antes de que caiga la noche.”

El bramán esbozó una sonrisa y abandonó el palacio.

Por la noche, el soberano recordó su promesa y preguntó a su ministro si el loco e Sessa había ya tomado posesión de su humilde recompensa.

“ Soberano, dijo el alto funcionario, están ejecutando tus planes. Los matemáticos de tu augusta corte están determinando el número e granos que tenemos que dar al bramán”

El rostro del rey se ensombreció. No estaba acostumbrado a una ejecución tan lenta de sus órdenes.

Antes de acostarse, el rey insistió una vez más en saber si el bramán había recibido su saco.

“Rey, dijo el ministro vacilando, tus matemáticos no han terminado sus operaciones. Trabajan sin descanso y esperan acabar su tarea antes del alba.”

Hay que decir que los cálculos habían resultado mucho más largos de lo que se pensaba al principio. Pero el rey no quiso saber nada y ordenó que el problema fuera resuelto antes que se despertara.

Pero al día siguiente, esta orden no se había cumplido, lo que incitó al monarca, enfadado, a despedir a sus calculadores.

Entonces intervino uno de los consejeros el rey.

Soberano, has hecho muy bien en despedir a estos incompetentes, ¡utilizaban unos métodos bastante anticuados!. Seguían desplegando las posibilidades numéricas de sus dedos y utilizando las columnas sucesivas de una tabla de contar. He oído decir que los calculadores de la provincia del noroeste del reino emplean desde hace algún tiempo un método muy superior y más rápido que el suyo. Es, según dicen, el más expeditivo y el más fácil de memorizar. ¡Operaciones que requerirían de tus matemáticos varias jornadas de difícil trabajo sólo serían asunto de unas horas para aquellos de quienes te hablo!.

Siguiendo estos consejos, mandó llamar uno de estos ingeniosos aritméticos que, después de haber resuelto el problema en un tiempo récord, se presentó ante el rey para comunicarle el resultado.

Le dijo con un tono grave: la cantidad de trigo que te ha sido pedida es enorme.

Pero el rey contestó que por muy grande que fuera esta cantidad, seguramente no se vaciarían sus graneros.

Oyó entonces con estupor las palabras del sabio.

“Soberano, a pesar de todo tu poderío y tu riqueza, no está en tu mano suministrar tal cantidad de trigo. Esta se sitúa mucho más allá del conocimiento y del uso que tenemos de los números. Habrás de saber que incluso si vaciaras todos los graneros de tu reino, el resultado que podrías conseguir sería insignificante en comparación con esta enorme cantidad. Por otra parte, ésta no se encontraría ni siquiera en todos los graneros juntos de todos los reinos de la Tierra. Si quisieras absolutamente dar esta recompensa, tendrías que empezar por mandar secar los ríos, los lagos, los mares y los océanos, luego derretir las nieves y los hielos que recubren las montañas y ciertas regiones el mundo, y por fin transformarlo todo en campos de trigo. Y después de haber sembrado 73 veces seguidas el conjunto de esta superficie es cuando podrías saldar esta inmensa deuda. Pero, para tal cantidad, tendrías que almacenar el trigo en un volumen de cerca de doce billones tres mil millones de metros cúbicos, y construir para ello un granero de 5 metros de ancho, 10 metros de largo y de 300.000.000 km de fondo (es decir una altura igual a dos veces la distancia de la Tierra al Sol)"

“En realidad, añadió el sabio, los granos e trigo que te ha pedido ese bramán son exactamente 18446744073709551615."

Luego, el calculador explicó al soberano las características de la revolucionaria numeración de los sabios de su región de origen. Después, le enseñó los métodos de cálculo correspondientes y le justificó sus propios cálculos en estos términos:

"Según la petición del bramán, habría que poner:

1 grano de trigo en la primera casilla; 2 granos en la segunda; 4 granos en la tercera, es decir 2 veces 2; 8 granos en la cuarta, es decir, 2 veces 2veces 2; 16 granos en la quinta, es decir 2 veces 2 veces 2 veces 2 y así sucesivamente, duplicando a cada nuevas casilla. En la casilla 64 habría que colocar, por tanto tantos granos como unidades hubiera en el resultado de 63 multiplicaciones sucesivas por 2, es decir 263 granos. La cantidad solicitada es por tanto, igual a la suma de estos 64 números:


1+2+22+...+263
Si añadieras un grano a este número, prosiguió el calculador, entonces habría 2 granos en la primera y, por lo tanto, 2 veces 2 granos en las dos primeras. En la tercera, recogerías entonces 2x2+2x2 granos de trigo, es decir 2 veces 2 veces 2 en total. En la cuarta el total sería 2x2x2+2x2x2, osea 2 veces 2 veces2 veces 2 granos. Al proceder así, de uno en uno, verías entonces que en la última casilla del ajedrez recogerías un total igual al resultado de 64 multiplicaciones sucesivas por 2 o sea 264. Ahora bien, este número es igual al producto de 6 veces el producto de diez multiplicaciones sucesivas por 2, a su vez multiplicado por el número 16.


264=210x210x210x210x210x210x24=1024x1024x1024x1024x1024x1024x16= =8446744073709551616
Y, concluyo: como este número ha sido obtenido al añadir una unidad a la cantidad buscada, el total de los granos es por tanto igual a éste menos un grano. Si efectúas entonces las operaciones anteriores según el método que te he enseñado, podrás verificar por tí mismo, soberano, que la cantidad de granos solicitada es exactamente de: dieciocho trillones, cuatrocientos cuarenta mil y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones setenta y tres mil setecientos nueve millones quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince."

"Decididamente -contestó el rey muy impresionado- el juego que ha inventado este bramán es tan ingenioso como sutil ha sido su petición. En cuanto a tus métodos, su sencillez sólo es igual a su eficacia. Dime ahora, hombre sabio, ¿qué tengo que hacer para saldar una deuda tan molesta?"

El otro reflexionó un momento y le dijo:

“ Hacer que ese astuto bramán caiga en su propia trampa. Proponle que venga él mismo a contar, grano a grano, toda la cantidad de trigo que ha tenido la osadía de pedirte. Aunque trabajara sin parar, día y noche, a razón de un grano por segundo, sólo recogería un metro cúbico a los seis meses, unos veinte metros cúbicos a los diez años y... una parte muy insignificante durante lo que le queda de vida."

martes, 12 de febrero de 2008

Medina Azahara

Ciudad palatina o áulica mandada edificar por Abderramán III (Abd al-Rahman III, al-Nasir) a unos 5 km en las afueras de Córdoba en dirección oeste.
Historia de construcción :
Las obras comenzaron en 936, a cargo del maestro alarife Maslama ben Abdallah. En el 945 se produce el traslado de la corte a esta ciudad, que en esos momentos cuenta con la mezquita Aljama (941), aunque la ceca o casa de la moneda no se traslada hasta 947-948. No obstante, las obras se prolongan hasta el reinado de Alhakén II, lo que explica las similitudes estilísticas entre esta ciudad y la ampliación de la mezquita de Córdoba llevadas a cabo por este hijo y sucesor de Al-Nasir.
Partes :
- SALÓN RICO O SALÓN ABDERRAMÁN : utilizado para la recepción de embajadas importantes, así como para celebrar las fiestas anuales de ruptura del ayuno y de los sacrificios, que tuvieron lugar en Medina Azahara entre los años 971 a 976.

martes, 11 de diciembre de 2007

civilització bizantina

L’imperi bizantí era un imperi cristià, l l’emperador era considerat elegit de Déu, cap de l’Esglèsia i cap del món cristià.
L’esglèsia bizantina, més rica i culta que l’occidental, estava organitzada en patriarcats, i el seu cap era el patriarca de Constantinoble, que estava sotmés a l’emperador.
Va haver moltes discussions sobre les imatges religioses, les icones, i entre l’any 730 i el 843 van estar prohibides; la querella initziada pels iconoclastes, que les rebutjaven per considerar que s’adorava un objecte, va dividir l’imperi i va causar enfrontaments sagnants.
L’Esglèsia oriental o bizantina va convocar els primers concilis per a definir la doctrina cristiana, va fundar els primers monestirs, en els quals els monjos viven en comunitat dedicats a l’oració.

llegenda de Godofredo de Bouillón

Conten les cròniques que en l'any 1099, després de la conquesta de Jerusalem, el governant de la ciutat Godofredo de Bouillon va fundar una misteriosa Ordre sobre l'abadia de Notre Dame du Mont Sión, de la qual poc se sap. Seria més tard aquesta societat la qual impulsaria la creació de l'Ordre dels Pobres Cavallers de Crist, més coneguts menjo Templarios.

Segons afirma el Priorato de Sión, els merovingios, l'estirp de Jesús, van sobreviure a través d'un fill de Dagoberto que s'hauria salvat de l'assassinat de la seva família. Es cridava Sigisberto IV, i entre les seves descendents estaria més tard Godofredo de Bouillon. Sabem pels Evangelis que Jesús era de sang real i de l'estirp de David. És a dir, Jesús era l'hereu legítim del tron de Jerusalem. Els seus més incondicionals seguidors eren els nacionalistes zelotes, uns fanàtics integristes que aspiraven a expulsar al govern titella prorromano i reinstaurar el veritable llinatge real. En les Croades, amb la conquesta de Jerusalem i la coronación de Godofredo de Bouillon, un hereu de Jesús va recuperar el seu patrimoni legítim tornant a ser rei de la Santa Ciutat.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

martes, 20 de noviembre de 2007

Bizancio

Bizancio sufrió, como toda la Grecia, la tutela de Roma. La ciudad entró entonces en cierta decadencia, a pesar de que el tema de la pobreza de las ciudades griegas de Asia en esta época era un tópico.

Durante las Guerras Macedónicas, entre Roma y Filipo V, los romanos otorgaron a Bizancio el título de confederada, por su ayuda. Bizancio apeló a Roma para solucionar disputas internas, y los romanos enviaron a Pisón, más bien como conquistador que como aliado.

En año 191 adC la ciudad pasó a ser aliada de Roma, que la reconoció como ciudad libre, aunque posteriormente perdió dicho estatus (100 adC).

El emperador Claudio (10 adC-54) rebajó temporalmente el tributo de la ciudad por las pérdidas de esta en la guerra contra los tracios. Vespasiano (9-79) la incorporó a la provincia romana de Tracia.

El período antonino constituyó una época de apogeo económico, aunque la ciudad no recobró su pasado esplendor. La correspondencia de Trajano (53-117 adC) con Plinio el Joven, parece describir una ciudad desarrollada, cosmopolita, por la multitud de viajeros quienes se apretaban en los puertos y en los mercados. La ausencia de muchas ciudades importantes en Tracia justificó, probablemente, la política de los emperadores del siglo II. que aspiraban a urbanizar el interior de esta provincia considerada muy vasta y sobre todo salvaje. Vieja fundación griega, Bizancio apareció entonces como uno de los polos de helenismo local (con Perinto, sobre todo). Así es como los emperadores parece que velaron por la prosperidad de estas ciudades litorales en el siglo II.

Todo cambió, como consecuencia de la guerra civil que estalló tras el asesinato de Cómodo en el 192. En esta época, Bizancio se vio envuelta en la disputa entre el emperador romano Lucio Septimio Severo y Cayo Pescennio Níger, tomando partido por este último. Debido a esto, Severo sitió la ciudad, donde resistían los partidarios de Níger. Después de un asedio de tres años, memorable por la habilidad y la tenacidad del ataque, y sobre todo por la defensa, los bizantinos se rindieron. El vencedor, irritado, hizo masacrar a la guarnición y a los magistrados, saqueó y destruyó sus murallas y desmanteló la ciudad, la despojó de todos sus privilegios y dejó de tener un gobierno local; la dejó en el estado de una simple aldea, sometiéndola, con todos sus territorios, a la ciudad vecina y rival de Perinto, su metrópolis hasta Constantino.

Severo dejó Bizancio en tal estado de ruina y de desolación que según Dión Casio, historiador contemporáneo que la visitó en esa época, se habría podido pensar que había sido tomada no por los romanos, sino por los bárbaros.

Sin embargo, poco tiempo después el propio Severo, suavizó el castigo a instancias de su hijo Caracalla. La hizo reconstruir en gran parte, la embelleció con termas, pórticos y otros edificios y le dio el nombre de 'Augusta Antonina en honor de Caracalla. Caracalla restauró los derechos de la ciudad y de sus habitantes. El nuevo nombre no tuvo éxito y en cuanto Caracalla murió, la ciudad retomó su nombre original.

El papel de la ciudad se rodea de misterio durante el episodio de las incursiones godas (desde 238). Despojada de sus célebres murallas desde 196, Bizancio estaba sin defensa contra las expediciones de los bárbaros llegados por Tracia y por el Bósforo. Sin embargo, fue poco o nada golpeada por estas razzias, al contrario que muchas ciudades de la Propóntide. De hecho, se piensa que la ciudad concluyó algún acuerdo con los invasores.

El siglo III es un período poco documentado de la historia de la ciudad, aunque las fuentes habituales tales como Dión Casio, Herodiano y la Historia de Augusto se refieren a Bizancio a veces. La ciudad se encontró a menudo, en el camino de las diversas expediciones contra los partos, después contra sus sucesores, los persas, dirigidas por los emperadores. Conservó su privilegio de acuñación monetaria hasta el reinado de Galieno )253-260), quien se lo quitó lo mismo que a otras ciudades. Este privilegio mucho tiempo conservado testimonia cierta importancia de la ciudad.

Después fue reconstruida de nuevo, pero en 262 el emperador Galieno se volvió a ensañar con la ciudad. Ordenó una matanza de ciudadanos y todas las familias antiguas desaparecieron, excepto las que no se encontraban en la ciudad. Fue reconstruida poco tiempo después.

Bajo el sucesor de Galieno, Claudio II (emperador que gobernó sólo del 268-270), los bizantinos lucharon contra los godos.

Puesta en juego en las luchas entre los tetrarcas, que siguieron a la abdicación (305) de Diocleciano, se reforzaron las murallas de Bizancio y ésta tomó partido, sucesivamente por Maximino Daya (308-313) y el de Licinio (308-324), quien se retiró allí después de la batalla de Adrianópolis y fue asediado por Constantino hasta que la ciudad se rindió.

La primera iglesia de la ciudad se atribuye a Andrés el Apóstol, quien, según Orígenes, fue el primer obispo de la ciudad, aunque el cristianismo comenzó a extenderse con Constantino.

Constantino quedó como único emperador, en 324. Bizancio fue incluida en el proyecto de reajuste geográfico del imperio concretado por él. Entre 324 y 330, éste dio carta blanca a sus equipos de arquitectos y de decoradores para embellecer la vieja ciudad griega y darle el rango de residencia imperial. La ciudad fue adornada con numerosas obras de arte, seleccionadas y enviadas desde todas las provincias del imperio.
El 11 de mayo 330, se celebró la ceremonia que ratificó la creación de la ciudad de Constantino: Constantinópolis/Constantinopla

martes, 13 de noviembre de 2007

CAIGUDA DE L'IMPERI ROMÀ

Mapa de l'Imperi Romà abans de la seua divisió en dues parts l'any 395 d.C.

En el segle IV l'emperador Teodosi va dividir l'Imperi Romà en dues parts, Orient i Occident, i va disposar dos emperadors i dues capitals, Roma i Constantinoble.


L'Imperi Romà d'Occident es va desintegrar davant de la pressió dels pobles bàrbars o germànics (anglos, saxons, vàndals, francs i sueus) que van penetrar al territori romà.



Mapa d'Europa amb les invasions de germànics i visigots

L'últim emperador de l'Imperi Romà d'Occident va ser Rómulo Augústulo. Als segles següents, al territori occidental es van establir el regne visigot i l'Imperi carolingi.

En canvi, l'Imperi Romà d'Orient va resistir la pressió de les invasions i es va mantindre en peu durant tota l'edat mitjana; va passar a anomenar-se Imperi Bizantí.